La vida secreta de Walter
Mitty. La increíble vida de Walter Mitty.
Direccion: Ben Stiller.
Interpretes:
Ben Stiller, Kristen Wiig¸ Shirley MacLaine, Sean Penn.
Por Javier Califano.
El cuento de James Thurber “La vida secreta de Walter Mitty” (1939)
nos presentaba a hombre sin pretensiones, que se escapaba de su vida
monótona mediante un frondoso imaginario que lo convertía en un héroe de
guerra o un piloto de pruebas, de modo que el terreno de la fantasía le ayudaba
a mitigar la rutina y el aburrimiento de las actividades cotidianas. La obra
de Thurber, se traslado al cine en primer término con la adaptación de Norman
McLeod de 1947, que entonces contó con los protagónicos de
Danny Kaye, Virginia Mayo y el genial Boris Karloff. En
aquella versión se hizo énfasis en los sueños y la fantasía como un desahogo
espiritual que manifestaba una necesidad de escapismo para la agitada
sociedad de posguerra Americana.
Walter Mitty (Ben Stiller) es un hombre
metódico, que presupuesta cuidadosamente su vida, estando al cuidado de su madre anciana (Shirley MacLaine) y es
demasiado tímido para acercarse a una nueva empleada de contaduría (Kristen
Wiig) que a lo largo de la película se convertirá su incentivo
y el objeto secreto de sus afectos. Walter ha dirigido los archivos
de negativos fotográficos de la revista Life durante 16 años, siendo el único
enlace entre la revista y un temerario fotógrafo (Sean
Penn), quien trabaja a la vieja usanza de rollos fotográficos,
los que periódicamente envía a Walter Mitty. Pero será un negativo
perdido en el envió del fotógrafo lo que impulsara a Walter a dejar de estar
atrapado en la responsabilidad y su propia timidez, para improvisar y
salir a ver la vida, a recorrer el mundo en una aventura
inesperada, tan impresionante como cada uno de sus sueños.
Hay que mencionar que Ben Stiller en cuando ejerce el oficio de director
ha mostrado una predilección por hacer encajar las situaciones con el “absurdo”
de dibujos animados de antaño y la comedia de Slapstick (“bufonada” o
“payasada”) con el propósito de exceder los límites del sentido
común y establecer la sátira como su rubrica personal, prueba de ello es
la muy controvertida “The Cable Guy”, la
extravagante “Zoolander” y la sarcástica visión de
Hollywood en “Tropic Thunder”.
En esta versión dirigida por Ben Stiller, cuenta con un
momento decididamente clipero y onírico (propio del personaje), cuando suena David Bowie con “Space Oddity”, si bien se trata de la
escena mas humilde en cuanto a recursos visuales, destaca ampliamente ante los
cuantiosos efectos visuales que se extienden a lo largo de una película que
parece apoderarse de todo el impacto visual de cuanto trailer de temporada este
a su alcance.
Con la remake de “La vida privada de
Walter Mitty”, Ben Stiller ha querido dejar de lado al soñador
en virtud de promover a un “hombre promedio que motivado por el idealismo se
eleva por encima de la rutina como el héroe menos pensado” en tiempos de crisis
y purificación corporativa. Olvidando que el relato de Thurber, es claro en que
solo se trata de soñar y no refiere a una epopeya motivacional acerca de la
importancia y la posibilidad de cumplir nuestros sueños. De modo que el Walter Mitty contemporáneo parece ser concebido exclusivamente
por el marketing, mediante la mixtura de un libro de
autoayuda y una preciosa campaña publicitaria, en la que cada
elemento parece calculado para dar servicio a un producto que evoca al
sentimentalismo en escena y posicionar un producto en los mercados
internacionales.

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